Los lenguajes no tipados de forma explícita, como JavaScript, suelen darnos a la vez comodidad, por no tener que escribir repetidamente el tipo; y quebraderos de cabeza, por los problemas que podemos tener en ocasiones al hacer igualaciones o pasar parámetros.
Sin embargo, el lenguaje nos provee de mecanismos para poder, al menos en parte, esquivar estos problemas. Uno de ellos es usar el triple-igual, en lugar de el doble-igual, a la hora de comparar.
¿Por qué?
Porque al usar el triple-igual obligamos al intérprete a que compare también tipos. Veamos ejemplos.
Ejemplos
alert(99 == "99"); // devolverá true alert(99 === "99"); // devolverá false






