Cuando necesitas que un servicio en tu ordenador sea accesible desde internet necesitas que en el router conste un mapeo del puerto que precisas. En el mapeo debe constar el puerto al que intentarán conectar desde internet (externo), el puerto al que debe redirigir las conexiones a tu ordenador (interno) y la IP de tu ordenador. Si la IP de tu ordenador cambia entonces el mapeo dejará de funcionarte, para evitarlo tienes varias opciones.
Una opción sería configurar, dentro de tu LAN, la IP de tu ordenador de forma manual o, si el router lo permite, que el servidor DHCP asigne siempre la misma IP a una determinada dirección MAC para así poder abrir un puerto en el router e indicarle a qué IP deben ir las conexiónes entrantes. Sabiendo que dicha IP no se modificará.







