Gran parte de mi vida como usuario de Linux, he estado utilizando distribuciones derivadas de Debian, principalmente Ubuntu. Sin embargo, en un principio no fue así y la primera distribución que usé fue la desaparecida Mandrake.
Todavía recuerdo cuando hace mucho, acostumbrado a tener que descomprimir, compilar e instalar los tarball con el código fuente, un compañero de clase me comento las virtudes de este sistema: “En Debian haces apt-cache search, para buscar, luego pones apt-get install y el nombre del paquete y lo tienes hecho“. Cuando lo vi funcionando me quedé maravillado.





