Esta entrada es la continuación de Juegos en Linux. Parte 1. Para lo que lo que os recomiendo su lectura. Así, pasamos a través de este segundo capítulo a describir detalladamente que opciones de emulación se nos presentan a la hora de ejecutar Juegos en Linux.

Ahora que tenemos una visión general de Wine es el momento de profundizar un poco en las aplicaciones que ya comentamos antes, Cedega y CrossOver. Los dos objetivos principales de ambas es ofrecer soporte a juegos adicionales y una interfaz de usuario más amigable que el que actualmente ofrece el proyecto Wine.

Desde la versión 2.1, Cedega ha desarrollado su propio código sin usar los fuentes públicos de Wine. Esto se debe a lo que en la pasada entrada comentamos sobre el cambio de licencia de MIT a LGPL que ocurrio en Wine en 2002. Bajo licencia LGPL Cedega se vería obligada a publicar todo su código fuente. El resultado final es que la mayoría del código de Cedega es abierto, pero la interfaz, la compresión de texturas, y algunas otras partes (posteriores a la adaptación) no son libres.

La interfaz y la facilidad de uso es lo que la mayoría de la gente busca, pero hay otros muchos beneficios a pagar. En primer lugar, obtenemos una aplicación ya compilada y lista para trabajar desde nuestra distribución Linux, y en el caso de no tenerla disponible porque nuestra distribución sea algo más inusual tenemos la posibilidad de obtener una binario precompilado. Al hacernos con una copia de Cedega también tenemos la posibilidad de votar sobre que juegos deseamos que tengan soporte en las siguientes versiones, lo que repercutirá directamente sobre las prioridades en el desarrollo de las mismas.

Cedega tiene un precio 25€ en adelante, dependiendo de la suscripción que tengamos. Si sólo queremos la versión libre, ya no tendremos la posibilidad de una interfaz de usuario e igualmente hemos de registrarnos para obtenerla.

CrossOver Games, a diferencia de Cedega, utiliza el código fuente actual de Wine y emplea a parte de los desarrolladores de Wine para manejar su código propietario. CrossOver también contribuye código al proyecto Wine con licencia LGPL. Esto quiere decir que la mayoría del código fuente de CrossOver está disponible, y pagando podemos obtenerlo completo y obtener una mejor experincia, de lo contrario tendremos recompilarlo y aplicarle los correspondientes parches como ocurre con Cedega.

CrossOver está disponible para Mac OS y Linux, la versión de Linux tiene un precio de 37€ y la profesional para este mismo sistema 64€, con funciones mejoradas y mayor soporte. La versión libre incluye interfaces de usuario, pero sigue siendo menos deseable que la versión de pago.

Una de las características que echamos de menos en Wine es que, a diferencia de Cedega y CrossOver, carece de una interfaz intuitiva y amigable. Para los usuarios más nóveles la opciones que se les presentan son las dos propietarias presentadas, debido a lo comentado anteriormente, su facilidad de uso.

En cuanto a compatibilidad del juego, los tres proyectos usan un sistema similar de clasificación. Wine y CrossOver usan medallas: Oro significa que se puede instalar y jugar como se espera; Plata que se puede instalar y jugar lo suficientemente bien como para ser utilizado, pero que posiblemente se encuentren errores o problemas de rendimiento; y Bronce que se puede instalar y ejecutar al menos parcialmente, pero es probable que existan errores. Wine agrega a su clasificación la medalla de Platino (Platinum) que es para juegos que se pueden instalar y ejecutar sin problemas. Cedega en tal caso los clasifica así: Cedega Certified, tick verde (Platino/Oro), aspa roja (Plata) y exclamación (Bronce), además de los que no tienen clasificación o los que ya se saben que no son compatibles. En tal caso las clasificaciones para los tres proyectos son similares.

En los últimos años ha habido una pregunta común sobre el enfrentamiento entre Linux y Windows, ¿tiene la capacidad Linux de correr los ultimos juegos de mayor éxito? y si es así, ¿cuál es la diferencia de rendimiento entre ambos? Muchas comunidades en la red y el mundo de los juegos en general pasan por alto a Linux como una plataforma de juegos viable. Mi intención no es otra si no mostrar qué funciona y qué no de la forma más objetiva posible, así como intentar ver los datos de rendimiento para los que buscáis (y espero que así sea) otra opción en el mundo de los juegos.

Desafortunadamente, existen muy pocos juegos que puedan ejecutarse nativamente en Linux, en Linux Hispano ya nos hicimos eco de la situación y es por ello que disponemos de una sección dedicada a estos, Linux Hispano Juegos. Para combatir este problema existen algunos proyectos que nos permiten ejecutar aplicaciones de Windows. Me gustaría destacaros tres proyectos con el fin de introduciros en el mundo de los juegos en Linux.

  • El primero de ellos, como muchos de vosotros conoceréis, es el proyecto de código abierto Wine, fácilmente descargable y configurable se creo con la idea de poder correr aplicaciones de Windows sobre máquinas Linux, así como, en el caso que nos compete, juegos.
  • La segunda opción es Cedega, se trata de una modificación de Wine, pero en este caso se trata de código cerrado. Es posible que os preguntéis cómo pudieron cerrar un código libre, y es que se aprovecharon de los inicios de Wine, cuando la licencia que usaban no defendía tales derechos de autor. Cualquiera que fuera el caso, se trata de una aplicación bastante completa que se centra principalmente en dar soporte a los nuevos lanzamientos de juegos en plataformas Windows e incluir las correspondientes librerías para poder lanzarlo a través del mismo, así como las pertinentes modificaciones sobre el código inicial de Wine.
  • La tercera que os presento es CrossOver Games, que al igual que Cedega, se trata de una aplicación de código cerrado derivada de Wine que permite de una forma más atractiva el ejecutar aplicaciones win32 sobre Linux.

Es posible que muchos de vosotros os preguntéis ahora qué es Wine. El proyecto Wine comenzó sobre 1993 para permitir que aplicaciones Windows puedan ejecutarse en entornos Linux. Wine toma la API de Windows (Application Programming Interface) y la implementa en el espacio de usuario de Linux. Comparte muchos recursos con el, que seguro muchos conoceréis, proyecto ReactOS, un proyecto para el desarrollo de un Sistema Operativo libre que pueda correr aplicaciones Windows.

Puesto que Wine se ejecuta en el espacio de usuario y, en consecuencia, no forma parte del núcleo de Linux, se basa en un demonio wineserver que proporciona la funcionalidad básica del núcleo de Windows, así como otras tareas de integración con el entorno X que usemos (Gnome, KDE, XFCE, etc.).

En las posteriores entregas veremos cómo comparar el rendimiento y la funcionalidad entre juegos corriendo en entornos Linux y Windows; además de comparar estas mismas características bajo Wine, Cedega y CrossOver Games.

Continuación en: Juegos en Linux. Parte 2