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Repasando la relación de Ubuntu con Upstart

Recientemente ha habido un gran revuelo debido a que el equipo de Debian, después de mucho tiempo de discusiones acaloradas, ha decidido cambiar su demonio de inicio System V por Systemd frente a la alternativa Upstart. Puedes leer el anuncio aquí.

Acto seguido, Mark Shuttleworth ha anunciado que Ubuntu también se pasará a Systemd.

No voy a entrar a valorar la idoneidad de la medida, ni qué “init” me parece mejor (pese a las ventajas que pueda tener Systemd me parece que sigue muy poco la filosofía Unix), sinó que lo que realmente me ha llamado la atención es hasta qué punto Ubuntu apostó por Upstart.

Allà por el 2006 en Ubuntu 6.10 decidieron empezar a usar Upstart, además y para evitar problemas optaron por darle compatibilidad con los scripts de inicio de SysV. Así, Upstart era capaz de gestionar tanto los scripts en formato propio como los scripts de SysV.

Este tipo de retrocompatibilidades permite integrar fácil y rápidamente una herramienta nueva que sustituye a otra con ciertas garantías de estabilidad. Conforme las aplicaciones van actualizando sus scripts, se crea una situación de duplicidades que dificulta mantener el control sobre los scripts de inicio. Por ejemplo, si deseo modificar o deshabilitar un servicio debo buscar en /etc/init, en /etc/init.d o en los correspondientes /etc/rc.d y en cada caso deberé actuar de forma distinta. Claro que existen herramientas gráficas para editar los servicios que se iniciarán, tan fácil que ni te enteras de cómo anda el asunto, pero inténtalo en un servidor.

¿Es deseable mantener ésta situación?

Para quien conozca cómo funciona SysV sólo debe aprender cómo manejar Upstart. Para quien desconozca ambos debe aprender a usar ambos. Y en cuanto termine la migración sólo se debe aprender a usar Upstart.

Si falta determinación en establecer un fin de soporte al init antiguo habrá quien ni se moleste en migrar los scripts. Si se alarga demasiado, a parte de las molestias a los usuarios y administradores que se ocasionaran, se creará una imagen de ineficacia que uno no desea que se asocie a su marca.

¿Durante cuánto tiempo hay que mantener este tipo de retrocompatibilidades?

No sabría establecer qué margen de tiempo puede ser el adecuado. Imagino que puede depender de los ciclos de actualización, por ejemplo, en Archlinux apareció Systemd por el repositorio testing allà por enero de 2012, aunque no he encontrado cuándo pasó a ser un paquete del repositorio core sí que se anunció como sistema por defecto en el CD de instalación el 13 de octubre de 2012 manteniendo compatibilidad con los scripts de SysV. El 4 de febrero de 2013 se aunció el fin de la relación entre SysV y Archlinux eliminándolo de los repositorios apenas 4 meses más tarde desde que se empezó a usar por defecto.

No recuerdo que la experiencia fuera muy traumática, claro que hubo que dedicarle un poco de tiempo a aprender cómo manejar Systemd y es probable que algo fallara (tampoco en Archlinux se preocupan tanto de la estabilidad como en Debian) pero desde entonces sólo hay una manera de gestionar los scripts de inicio. No hay que adivinar dónde estarán ni cómo se estarán usando.

Con Ubuntu he tenido una experiencia diferente. La verdad que hace años que lo instalo a familia y colegas pero a nivel personal no le he metido las garras a fondo, por lo que la sorpresa la tuve hace poco trasteando en un VPS donde opté por una imagen de Ubuntu 13.10 (pensé sobretodo en la posibilidad de tener paquetes más actualizados que en Debian).

Configurando y documentando el proceso me topé con que no sólo había “/etc/init” para los scripts de Upstart sinó que se seguía manteniendo y usando la estructura de SysV. Para deshabilitar Apache tuve que usar “rc-update” pero para deshabilitar el demonio de bluetooth tuve que crear un “.override” en “/etc/init”.

¿Cómo voy a documentar eso si se supone que va a cambiar (SysV a Upstart) en cualquier momento? Tanto “/etc/init” como “/etc/init.d” están plagados de scripts y de enlaces. Me han dado ganas de usar la imagen de Debian ante tamaño despropósito.

Bueno, ahora que han decidido migrar a Systemd, seguro que va a haber cambios, pero estamos hablando de que han mantenido ésta situación durante 8 años! ¿Es esto lo que entienden por user friendly? Estoy convencido de que en Debian tardarán mucho menos en migrar completamente a Systemd.

El descubrimiento me ha tenido reflexionando y me ha hecho preguntarme: ¿Realmente apostó Ubuntu por Upstart?

Parece que apostaron más por un mínimo esfuerzo y muchas luces y colores que han terminado en una implementación a medias y ahora que en Debian les van a solucionar la papeleta pues mejor cambian para ahorrarse trabajo (lo que me parece legítimo) pero que no se cuelguen tantas medallas entonces por lo que no llegaron a terminar.

Me hacen dudar también de su idoneidad como distribución para un servidor, línea en la que supuestamente apuestan como posible negocio, o incluso de que Mir (bueno, de esto ya dudaba) no vaya a convertirse en el próximo espectáculo de luces y colores encima de un castillo de naipes.

Como curiosidad puedes consultar el resúmen que muestra Ohloh sobre la actividad en el desarrollo de Systemd y Upstart.

¿Cuál ha sido tu experiencia con Upstart?

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